15 técnicas para no dar clase (extraídas de mi experiencia en la UCAB)

1-. Exposiciones: esta técnica consiste en asignarles exposiciones a los alumnos, pueden ser individuales o grupales, pero lo fundamental es que duren varias clases, de este modo el(la) profesor(a) podrá disfrutar de un merecido descanso durante esas horas.

Esta técnica tiene un bono: más adelante el docente puede utilizar para sus clases la información investigada por sus alumnos

2-. Aplicación (muy) periódica de talleres o pruebas cortas: esta técnica se basa en el supuesto o creencia de que los alumnos se preparan para la clase. Consiste en aplicar una o más evaluaciones durante una clase, puede repetirse todas las clases para mayor efectividad de la técnica. El bono, en este caso, es la posibilidad de que los alumnos intercambien las pruebas y se las corrijan mutuamente. Esto permite tomar más tiempo de la clase y, además, reduce tiempo de corrección extra de parte del docente.

3-. Conversación sobre temas variados y/o anecdóticos: se trata de dedicarle largos ratos de las horas de clase a charlar con los alumnos sobre temas que pueden o no ser de interés y pueden o no tener que ver con la materia. Los profesionales pueden lograr utilizar esta técnica durante todo el período de la clase. Esta técnica permite conocer mejor a los alumnos y que estos tengan la posibilidad de conocer menos acerca de la materia. Algunas fuentes defienden que este método funciona como una suerte de catarsis psicológica para el docente.

4-. Películas: una buena técnica para no dar clases es utilizar todo el tiempo de la clase para colocar una película (que puede o no tener que ver con la materia). Si se escoge una suficientemente larga, puede ahorrarse las palabras finales básicas que se esperaría que se dijeran con respecto a lo visto.

5-. Repetición: para realizar esta técnica se requiere de cierto nivel de habilidad, ya que consiste en utilizar una sola idea y rondar alrededor de ella durante toda la clase con diferentes palabras. Se recomienda principalmente para cuando el docente no haya preparado bien su clase.

6-. Invitados no relevantes: si el docente no tiene ganas de dar clase puede traer invitados no relevantes; esto es, alguien que no tenga manejo particular del tema, reconocimiento de ningún tipo o algún motivo claro para estar allí; por ejemplo, un alumno cualquiera de otro salón o el sobrino del (la) profesor(a).

7-. Llegar tarde: una posibilidad siempre es llegar una hora y media tarde (asumiendo que la clase dure dos horas), de este modo quedará solo media hora para la clase, que puede demorarse unos minutos más entre que entra el docente y se acomodan los alumnos. Esta técnica requiere de una gran confianza del docente hacia los alumnos, ya que debe saber que lo(la) esperarán hasta que llegue.

8-. Materia vista: esta técnica consiste en tomar cualquier elemento, por más mínimo que sea, como excusa para dar materia vista e irse del salón. Para su realización es necesario que el docente se muestre lo suficientemente molesto para que los alumnos no se sientan engañados.

9-. Leer noticias de periódico: ya que hay tantas noticias en un periódico, y que además hay varios de donde elegir, siempre se puede encontrar alguna que ofrezca posibilidades de tomar tiempo de clase para hablar de ella y que de la impresión de ser importante o de tener algo que ver con la materia. Puede extenderse si se coloca a los alumnos a dar sus opiniones al respecto o se hace una larga reflexión.

10-. Leer la guía de la materia: si en lugar de que los alumnos la lean en casa y se discuta en el salón, se lee la guía de la materia durante la clase se puede perder suficiente tiempo como para no dar clase. Algo que puede ayudar es mandar a los alumnos a leerla, así además el docente no tendrá que hacer nada durante toda la clase.

11-. Discusión en grupo: la discusión grupal siempre se puede llevar a una extendida terapia en grupo en el que los alumnos comenten todo y el docente no tenga que intervenir de ninguna forma, solo observar calladamente. Esta técnica tiene el bono de que el profesor puede tomar apuntes de lo que dicen los alumnos y utilizarlos posteriormente.

12-. Evento inconexo: para que se pueda realizar esta técnica es necesario que en el mismo horario de la clase esté ocurriendo un evento -de cualquier tipo- en el mismo recinto académico. Consiste en obligar a los alumnos a participar en aquel evento durante el horario de clase. Se recomienda llevarlos personalmente, de este modo el docente mantiene el protagonismo y vigila que todo el alumnado vaya al evento referido.

13-. Preguntar a los alumnos: se sabe (o se espera) que el(la) profesor(a) sepa más que los alumnos. No obstante, un método para no dar clase es trasladar el protagonismo a los alumnos y pasar todo el tiempo de la clase haciéndoles preguntas. Por un lado, el docente puede basar la clase en sus respuestas y así no tiene que prepararse. Por otro lado, siempre existe la posibilidad de que se genere una discusión y así pase rápidamente el tiempo de la clase, sin clase.

14-. Leer láminas: esta técnica implica que el(la) profesor(a) sólo debe esforzarse una vez. Es decir, debe tomarse el tiempo de hacer las láminas (que pueden ser de power point o de acetato, dependiendo de lo actualizado que esté el docente) para, posteriormente, utilizarlas en clase de la siguiente manera: las láminas deben contener toda la información que se desee dar en la clase, y durante esta lo único que se debe hacer es leerlas.

15-. Marchas y manifestaciones: aprovechando la situación del país, los docentes que no deseen dar clase pueden aprovechar toda manifestación o marcha que suceda (aunque sea por los derechos de las latas de plástico y a 9 horas de viaje de la institución) para cancelar la clase por si acaso.

Bomberos

¿Qué se puede esperar de un país en el que, cuando hay un incendio, los bomberos nunca aparecen? Los vecinos deben asumir informalmente el cargo que debería estar en manos del sector público. De ahí que tenga sentido que, cuando la policía no hace nada ante un criminal, la población tome la justicia en sus manos. Hace unos días los vecinos tuvieron que apagar, por sus propios medios, un incendio que se extendió a lo largo de toda una montaña de Alto Prado. Pronto (y ya ha habido casos) también se colgarán e incendiarán los criminales en las plazas de los pueblos. Parece ser el fluir natural de las cosas. Si algo tan básico como los bomberos no responden, supongo que los otros pasos estarán en las clínicas, las ambulancias, en los servicios de Hidrocapital, de la Electricidad de Caracas o de CANTV. ¿Acaso suena todo esto conocido?

15 consejos para no ser un parásito en el Metro de Caracas (o guía del sentido común)

1-. No empujes. A pesar de las apariencias, nadie quiere tenerte encima.

2-. Si eres mujer, no uses la cartera como arma. (En serio, actualmente los otros pueden tener armas de verdad y responder)

3-. No pongas música con altavoces en ningún sitio, si tienes pretensiones de DJ y quieres hacerte famoso, prueba el Nuevas Bandas o algo así. No sometas a los demás a tu mal gusto musical.

4-. Hay mapas y funcionarios del Metro que pueden ubicarte. Aunque no es costumbre en el país utilizar el sentido común, por favor no le pidas información a cualquier pelagatos que pasa por ahí.

5-. El Metro tiene una capacidad límite. Si ves que ya hay demasiada gente adentro del vagón y que todos están sosteniéndose de las paredes para no caerse antes de que cierren las puertas, ¡no entres!

6-. Si tienes el cabello largo, no lo sacudas ni lo arregles si tienes a alguien parado atrás de ti, porque probablemente lo estás golpeando u obligando a masticarlo.

7-. No te le quedes mirando a la gente como si te hubieran hecho una lobotomía.

8-. Aunque nadie más lo haga, trata de recordar el uso de los términos “permiso” y “gracias”, sembrar una semilla de civilización nunca está de más.

9-. Dentro de tus posibilidades, no te le montes encima ni te le pegues a la gente. Existe algo llamado espacio personal. Si, en serio.

10-. No te pongas a jugar con el celular sin quitarle el volumen, ya el Metro es insoportable, y estás obligando a unas cincuenta personas (al menos) a que además tengan que calarse todos los ruiditos de tu celular

11-. Si estornudas o toses, tápate la boca. Ya el espacio es suficientemente pequeño para que además sea asqueroso.

12-. Apelando al punto anterior, ¡no escupas! Si tienes un problema de exceso de salivación, ve al médico.

13-. Si no tienes buen equilibrio, agárrate del tubo. Los demás no están ahí para sostenerte, ellos también están tratando de mantenerse de pie.

14-. Lo dice por todos lados: circula por la derecha. Así como tu quieres subir por las escaleras, hay gente que quiere bajar (o viceversa), y eso no tendría por qué ser un enfrentamiento violento.

15-. Ten un mínimo de decencia: cede el asiento y dale paso a la gente mayor, discapacitada o con niños. Por otro lado, si eres madre y estás con tu hijo ¡no lo uses de escudo!

Bienvenida

Venezuela ha sido desde siempre un país muy peculiar. Caracas es, como dice una amiga, “una ciudad que se cree pueblo”, y es cierto. Además, la sobresaturación de gente, el mal funcionamiento de todos los sistemas y servicios, y la creciente inseguridad y corrupción han llevado a la población a volverse cada vez más violenta y primitiva. Ya es sabido que por fin de semana muere más gente en el país que durante toda la guerra de Irak, y el odio generado entre las clases sociales ha incrementado a unos niveles exagerados. Actualmente hay que temerle más a la policía que a los ladrones, debemos caminar esperando monstruos en cada esquina porque ya no se puede andar despistado y tenemos que andar como en pie de guerra –porque estamos en guerra, solo que en la calle no sabemos quienes son los enemigos-. Llegar a la casa al final del día, si se vive en un país tan insólito como Venezuela, implica que uno sobrevivió, y eso ya es un logro en contra de las estadísticas.