La cultura del "con todo"


Una amiga venezolana me decía que lo que no le gustó de Argentina fueron los “panchos” (perros calientes) porque eran muy simples. Y es que en Venezuela se ha implementado un sistema cultural alimenticio que se practica en pocos lugares del mundo, el “con todo”.

Se aplica desde perros calientes hasta fresas con crema, pasando por hamburguesas, sándwiches, chicha y pastas, entre otros. Consiste en la excesiva aplicación de ingredientes, salsas y aderezos a cualquier componente gourmet para darle suficiente sabor.

El proceso evolutivo de la cultura del “con todo” inició en “pana, dame una hamburguesa con todo” a “pana, dame un con todo” y los actuales anuncios en el menú incluyen la opción del “con todo”.

El “todo” del “con todo” puede variar de un lugar a otro, pero no importa, nadie tiene miramientos al respecto. Lo fundamental es que el componente gourmet resulte tan complejo y cargado que deba comerse en ángulo de 45 grados para no manchar la camisa. Si no, no está suficientemente bien hecho.

La cultura del “con todo” ha implementado nuevos ingredientes en casi todos los sitios de comida que se respeten. Franquicias ofrecen una pared completa de ingredientes y salsas para agregar al gusto, restaurantes tienen largas listas de extras para ponerle a la comida y poder convertirla en un “con todo”, recipientes y recipientes de salsas que van desde mayonesa hasta crema de maíz han invadido locales de comida, fuentes de soda y perreros ambulantes.

Sabores muchos, mezclas y experimentos han llevado el paladar venezolano a desarrollar la debilidad por el exceso de ingredientes, y esta ha definido el mercado de los alimentos de manera que si no adaptan, perecen. Nadie compra una hamburguesa en un sitio que no ofrece miles de ingredientes y a nadie se le ocurre comprar fresas con crema en un sitio si en el de al lado ofrece además leche condensada, chocolate, sirope de fresa, melocotones y crema de colores: una versión del “con todo”.

Papitas, salsas de todo tipo, vegetales variados, chocolate, canela, siropes de todos los sabores, coco, nutella y banderitas de colores, ningún negocio actual de comidas en Venezuela debe prosperar sin ofrecer su digno “con todo”, mientras más creativo y complejo, mejor. Ningún ingrediente sobra, nunca es demasiado.

Caracas y el mundo

Asumiendo que una ciudad es un asentamiento urbano con más de 10.000 habitantes, existen aproximadamente 3156 ciudades más seguras que Caracas. Eso es para la tranquilidad de todos.

Cómo interpretar las colas en Venezuela



Todos hemos estado en una. De hecho, probablemente a diario pasemos gran parte del día atrapados en una de esas tragedias de acumulación absurda de automóviles. Pero las colas en Venezuela no funcionan como en otras partes del mundo: aquí tienen personalidad, temperamento y un alto nivel de idiosincrasia.

Aprender cómo funcionan y cómo deben ser interpretadas es un trabajo de años de observación, pero he podido llegar a algunas conclusiones al respecto. La primera es que un altísimo porcentaje se forma por cuellos de botella (lease: esos problemas de diseño urbanístico en los que una cantidad de canales deben unirse para pasar a otro espacio que tiene una cantidad menor de canales), claro que es un conjunto de cuellos de botella con gente que avanza por el hombrillo (si, se escribe así, lo busqué en la RAE) y otros que tratan de adelantarse por la vía lenta.

Pero el asunto no llega solamente hasta allí. Si usted se encuentra en una cola, exceptuando los casos más peculiares, como que se creó porque se inundó la calle o porque se volcó un camión de gasolina, hay una serie de factores comunes que usted puede considerar como causantes. Estos son los siguientes:

1-. Ninguno. A menudo notará que está en una cola, y de repente así sin más ni menos esta se termina. No hay motivos aparentes ni nada que pudiera haber sido causante del problema, sin embargo usted estaba en una cola y ahora no lo está. La explicación es la siguiente: usted está en Venezuela, debe dejar de tratar de buscarle sentido a las cosas insólitas que ocurren o se volverá loco.

2-. Hay un accidente. Un fenómeno muy venezolano es el llamado “cola de mirones”, que sucede cuando hay algo fuera de lo cotidiano –como un choque- para mirar. Puede ocurrir en la misma vía o en la vía contraria, pero dentro del campo visual, y si hay mucha sangre y drama, mejor. La gente entonces baja la velocidad a escalas absurdas para poder observar bien lo que pasó y no perderse el chisme. Esto también ocurre con los peatones, pero no es lo que nos interesa en este momento.

3-. Hay una moto policial cerrando un canal. Esto ocurre solamente en este querido país, por algún motivo inexplicable, a veces en las horas pico un policía decide cerrar el paso colocando su moto en el medio del canal, especialmente donde se unen varias vías, así como para hacerlo más complicado.

4-. Obras. De aquí pueden ocurrir varias situaciones. Por un lado, cuando se decide hacer un arreglo en una calle, es necesario que se ocupe el mayor espacio posible y se logre desviar el tráfico, luego se debe dejar el trabajo a la mitad durante mucho tiempo para que los carros se vean obligados a ir a una velocidad muy baja para no destruir los amortiguadores. Por otro lado, puede ocurrir que haya un hueco o se salga una tapa en la calle, en cuyo caso o no se señala nada para que los automóviles puedan ser destruidos en serie o algún amable vecino lo señala con ramas, basura o algo notorio, pero continúa causando desviaciones y cola.

5-. Los policías de tránsito. Estos son las estrellas de las colas en Venezuela, los genios maquinadores. Cuando reciben el trabajo, obtienen 3 opciones básicas de cómo pueden llevar a cabo su trabajo:

  • Si el semáforo se pone en rojo páralos y si se pone en verde déjalos pasar.
  • Si el semáforo se pone en verde páralos y si se pone en rojo déjalos pasar.
  • Si sientes que no funcionan las opciones anteriores utiliza cualquier mecanismo que se te ocurra que pueda crear la mayor cantidad de cola posible. Si no vemos cola ¡es que no te estás esforzando en tu trabajo!

Nota: los semáforos no los considero en esta guía porque en Venezuela no se conoce el significado de estos curiosos aparatos.